CENTROSALUDVCASTILLO

El centro de salud `Nuestra Señora del Castillo´, entre los 69 andaluces de atención primaria que disponen de un reconocimiento por su especial atención al dolor

19/10/2018

El programa `Centros contra el Dolor' de la Consejería de Salud recibirá la distinción de Buena Práctica del Sistema Nacional de Salud el próximo 25 de octubre

El centro de salud `Nuestra Señora del Castillo´ de Lebrija continúa trabajando en la instauración de procedimientos clínicos y buenas prácticas que ayuden a sus pacientes a reducir el dolor, disponiendo en la actualidad del distintivo ‘Centros contra el dolor’. Se trata de un reconocimiento que premia el trabajo de las entidades y profesionales que están comprometidos con el abordaje del dolor, formando parte del total de 69 centros sanitarios de atención primaria andaluces distinguidos con la acreditación respectiva, en este caso en la modalidad de Dolor Crónico.

 

Perteneciente al Área de Gestión Sanitaria Sur de Sevilla, comparte con otros cuatro centros de atención primaria y el Hospital Universitario de Valme una  distinción que avala la especial atención al dolor. Mientras Valme dispone de la certificación en la modalidad de Dolor Perioperatorio; en la de Dolor Crónico figura el centro lebrija junto a dos centros de Alcalá de Guadaira (`La Oliva´ y `Campo de las Beatas´), el palaciego  `Nuestra Señora de las Nieves´ y el de Utrera Sur.  

 

El dolor, cuyo día mundial se celebra el 17 de octubre, es un problema muy frecuente en la población –una de cada 6 personas presenta dolor crónico- que repercute en la calidad de vida de las personas y supone una carga importante para los sistemas sanitarios. Pese a existir medios técnicos suficientes para minimizarlo o solucionarlo, a menudo es un problema infraevaluado e infratratado.

 

El programa 'Centros contra el dolor', que el próximo 25 de octubre recibirá el reconocimiento como buena práctica del Sistema Nacional de Salud por parte del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, pretende fomentar la adopción de buenas prácticas en la atención del paciente con dolor, ofreciendo a los centros y unidades sanitarias unos criterios de calidad con los que guiar y mejorar su atención a estas personas.

 

Andalucía es la primera comunidad autónoma que cuenta con un distintivo específico en este ámbito. Para ello, la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía (ACSA), a través del Observatorio para la Seguridad del Paciente, ofrece a los centros y unidades en torno a 70 recomendaciones – elaboradas por un comité técnico asesor – que abordan diversos aspectos relativos a la información que se proporciona al paciente sobre el abordaje del dolor, la formación de los profesionales, la evaluación sistemática del dolor, el tratamiento del dolor en el proceso asistencial, el seguimiento del paciente, mejoras posibles, y estructura organizativa que mejor apoya la atención al dolor.

 

Desde el inicio del programa, 130 centros y unidades clínicas de la sanidad andaluza han conseguido un total de 145 distintivos, en las diferentes modalidades del dolor: dolor crónico (72), dolor en urgencias y emergencias (34), dolor perioperatorio (28) y dolor asociado a procedimientos (11). Asimismo, de los 145 distintivos otorgados, 69 pertenecen al nivel de atención primaria, 59 de atención hospitalaria, 15 de servicios de emergencias – entre ellos los 8 servicios provinciales de EPES - y 2 a servicios interniveles.

 

Plan Andaluz de Atención a las Personas con Dolor

 

Esta iniciativa se desarrolla en el marco de la Estrategia para la Seguridad del Paciente y del Plan Andaluz de Atención a las Personas con Dolor de la Consejería de Salud, que se puso en marcha en 2009 con el objetivo de ofrecer una respuesta integral a este problema.

 

A través de esta herramienta, se trabaja de forma proactiva e integrada, articulando acciones de prevención y detección precoz así como de tratamiento sobre la base de la evidencia científica. También se aborda el dolor en el sistema sanitario público a través de la puesta en marcha de modelos organizativos que garanticen equidad en el acceso a los servicios, y mediante una apuesta por la formación y la investigación para avanzar en calidad asistencial y seguridad; por último, una pieza fundamental es el aumento de la participación de los pacientes en el manejo de su propia situación de dolor.

 

Esta estrategia presta especial atención a las poblaciones vulnerables, como son la población infantil, las personas mayores, las personas con problemas de salud mental y las personas discapacitadas. Hasta ahora, el desarrollo del Plan ha permitido que el 80% de los problemas de dolor sea abordado en Atención Primaria, con un fuerte protagonismo de la enfermería.